HOLA HOLA

Me llamo Ana Ruiz, y llegué al mundo de instagram por cabezonería y amor propio en 2016. Ese amor que nos falta cuando no creemos en nosotras ni para abrir un bote de tomate. Soy ingeniera de diseño industrial, y en su momento creí que lo más cercano a mi pueblo para dedicarme a ello era una fábrica de perchas. Siempre me la cruzaba en la carretera y pensaba lo mismo “¿En serio que voy a acabar haciendo esto?”

Así que me formé como diseñadora gráfica por cuenta propia. ¿Eso se puede hacer? Pues no lo sé, pero le hice horas al portátil hasta las mil y me enchufé un montón de cursos del otro lado del charco en Youtube. Noche sí y noche también. Trabajé con españoles, chinos, indios y americanos. Un prueba y error constante durante años, pero que me sirvió para saber realmente cómo quería ganarme la vida.

Cuando nació mi hija, la fuerza que nunca había tenido, me llegó de sopetón. Unos años antes perdí a mi padre, y también se fue una parte de mí. Así que tuve que canalizar todo ese amor nuevo que me fluía. Demostrarme que podía mostrar lo que se me daba bien desde que nací. Podría hacer feliz a otras personas, también a mí.

Instagram me hizo salir del término municipal de mi pueblo desde el salón de casa. Vi en ella más que una red social de fotos con filtro valencia (las vintage como yo, sabrán de lo que hablo). Vi un lugar donde además de enseñar mi trabajo, podía dar mi opinión.

Todas somos Mamás Leonas, cada una tenemos una historia. Y de eso va todo esto, de hacernos fuertes con lo que nos vamos encontrando por el camino, de celebrar la vida con los que te la dan, y no con los que te la quitan, de hacer anécdotas de lo cotidiano y pasar un buen rato. De que el poco tiempo que tenemos libre, lo aprovechemos para dejar huella en la vida y no en el sofá.

Las redes me han dado mucho, pero vosotras más. Y aquí seguimos. Graciasss.